lunes, 19 de marzo de 2018




El Consell Insular d'Eivissa ha organizado este pasado fin de semana unas jornadas para, al fin, empezar a encarar el problema que tenemos en la isla de Ibiza sobre los caminos públicos, sus usos, cierres, etc. He tenido la enorme suerte de ser invitado tanto a las sesiones preparatorias (en las que hubo grupos de senderistas, propietarios, cazadores, agricultores, ciclistas...) como a las jornadas en sí. Y tras casi tres años sin publicar nada aquí -no es que haya abandonado las rutas, si no que me es materialmente imposible dedicarle tiempo a mi pequeño espacio- me ha parecido un buen motivo para retomarlo y así explicar mi punto de vista sobre lo que allí se habló y acordó.

En primer lugar hay que destacar la enorme afluencia de público, lo que revela que el tema es algo que interesa a mucha gente. Os explico un poco lo que allí se habló, ponente por ponente:

Tras las presentaciones por parte de Miquel Vericad (Conseller de Medi Ambient) y de Joan Costa (coordinador de las jornadas), el primero en tomar la palabra fue Xavier Campillo, quién en una charla tan técnica como amena sentó las bases legales necesarias para el resto de las jornadas. Definió lo que se entiende por camino, público o privado y el concepto de inmemorialidad para su uso como público (un camino se considera público cuando la actual generación, ni por ella misma ni por tradición de la anterior haya conocido un estado diferente). Es complicado para un ignorante jurídico como yo plasmar aquí su mensaje y sus conceptos, pero saber que estas cosas están regladas ayuda mucho.

A continuación Antoni Reynés, jefe del equipo de catalogación de caminos del Consell de Mallorca, nos puso los dientes largos. Nos explicó que hace 20 años que allí tienen un programa de recuperación de caminos, con partida presupuestaria exclusiva para ello, y un equipo de funcionarios dedicado a ello. Tienen muy claro lo que quieren: crear una red de caminos (camí de Pedra en sec y otros que no pude apuntar), para protegerlos, cuidarlos y usarlos como reclamo turístico. Vale la pena ampliar la información aquí para darse cuenta lo que estamos hablando. Por cierto, gran parte del dinero destinado a este proyecto que, yo creo, será muy importante en el futuro turístico de Mallorca son fondos europeos que estaban allí para solicitarlos mientras nosotros nos mirábamos al ombligo.

El impacto económico de este proyecto es tal que algunos pueblos por los que el camino no pasa están adaptando vías para "unirse" a él, e incluso se están comprando terrenos por parte de los ayuntamientos para garantizar el carácter público de esta vía. Pensar que la isla de Ibiza podría tener una ruta circular u otras parecidas que serían reclamo a grupos senderistas o de MTB fuera de temporada y seguimos mirando a otro lado me da mucha pena.

Y al final del primer día, un poco de luz: Sandra Espeja, consellera de Medi Ambient del Consell de Mallorca, nos explicó la ley de caminos públicos y rutas de interés excursionista del Consell de Mallorca. Dicha entidad está promoviendo una propuesta de ley para regular los caminos públicos, obligar a los Ayuntamientos a redactar su catálogo de caminos públicos e incluso decretar expropiaciones de algunos tramos si su localización interesa para alguna ruta de interés excursionista. Esta ley demuestra, a mi juicio, que Mallorca tiene este tema de caminos públicos en su agenda política y lo quiere defender incluso legislándolo. (Podéis leer aquí el articulado de la Ley)

¿Y por qué digo un poco de luz?. Pues por que Sandra explicó que el Consell de Mallorca no tiene poder para legislar pero sí para elevar al Govern Balear la propuesta de ley con la esperanza de que allí se apruebe. En ese caso se podría convertir en una ley de carácter autonómico y ser por tanto aplicable en nuestra isla. Aunque para ello, advirtió, los Consells de Menorca, Eivissa y Formentera deberán solicitarlo. Según dijo, Menorca ya ha manifestado su interés por hacerlo, y yo, desde aquí, le pido al Consell d'Eivissa que se sume a esta petición y aproveche esta oportunidad.

En la segunda jornada las intervenciones fueron más encaminadas a ver que cosas se estaban haciendo sobre este asunto en Ibiza. Para mi gusto fueron muy interesantes por que complementaban muy bien con la información recibida el día anterior, y situaban un punto de partida más local.

Joan Costa, como coordinador de las jornadas y antropólogo, nos habló sobre la situación de los caminos públicos en Ibiza, la falta de su catalogación por parte de los Ayuntamientos y destacó la importancia de la creación de una Plataforma en su defensa para canalizar el soporte popular y asentarlo sobre una sólida base jurídica. Según sus palabras, tras hablar con diversos grupos de interés en las reuniones preparatorias (yo estuve en una, él en todas), su impresión general era que la tendencia es que los ibicencos quieren, todos, los caminos abiertos. 

A continuación el profesor de Geografía Josep Antoni Prats explicó muchas cosas sobre caminos en Ibiza, describió cómo formaban parte del paisaje rural y cómo estos servían y sirven para unir a una población que es, históricamente y de forma casi exclusiva, dispersa. Cuando en el siglo XVII se crearon las parroquias para agrupar a la gente en torno a ellas, la población continuó viviendo dispersa (es de los pocos lugares en los que esto ha pasado) y, según sus palabras, este hecho da lugar, o mejor dicho, es por el caracter propio de los habitantes de la isla. Los caminos fueron y son esenciales para este tipo de población. 

También insistió en la necesidad, que comparto, de preservar los nombres originales de los caminos y lugares de la isla. Usando sus propias palabras: Quan dius sa pedrera des savinar, recordes generacions d'eivissencs que s'hi deixaren sa pell treballant allí. Quan dius s'altre nom que ara diuen, demostres ignorància. 

Después intervinieron David Barreda y Xavi Torres, que explicaron lo que se estaba haciendo en los Ayuntamientos de Santa Eulària y de Sant Joan. Su charla fue interesante en cuanto a la informatización de los caminos públicos, pero no entraron a explicar lo que estaban haciendo para recuperar aquellos que, siéndolo, no están reconocidos como tal. Ni yo ni nadie les "apretamos" por allí, y ahora me arrepiento. Probablemente tampoco es su responsabilidad.  

Y por último, Gabriel Ordinas (técnico de patrimonio del Consell de Mallorca) y Sebastià Gayà (plataforma de caminos públicos de Mallorca), nos contaron algunas de sus "victorias" más renombradas en la recuperación de caminos públicos, como la de "Es camí des Fangar", que es fácilmente consultable en Internet. Una idea que ellos explicaron para "acelerar" la declaración de un camino como público me pareció muy interesante: una vez al año organizan una ruta de recuperación de un tramo de camino abandonado, y para ello solicitan un permiso de limpieza y retirada de vegetación al ayuntamiento... cuando el ayuntamiento responde, ya tienen un documento que, implicitamente, reconoce el carácter público de este camino y ante una posible privatización, ya existe un acto administrativo en su contra. Me pareció genial.


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