viernes, 26 de abril de 2013

Ruta de "ses fonts" (para "a vivir que son dos días Baleares")

He tenido la enorme suerte de ser invitado a colaborar con el programa de radio "A vivir que son dos días Baleares" de la Cadena Ser que presenta Marga Vives. Mi pequeñísima colaboración ha consistido en comentar una ruta en su sección de senderismo Fita a Fita, sección que coordina Joan Carles Palos. Sí, ya se que lo mío no es el senderismo, pero me han hecho un huequecito para una pequeña ruta... Marga y Joan Carles  me pidieron que les explicase una ruta algo más "familiar" en el sentido de poder seguirla sin necesidad de ser un gran experto y que tuviese un motivo atractivo para animarse a hacerla... la entrevista la podéis oír aquí (pulsando sobre el enlace aparecerá una página de Mediafire y allí un botón verde con la palabra Download nos dejará ya abierto el archivo de sonido)

Como el programa se emite para todas las Baleares, me pareció un buen motivo presumir de nuestro río de Santa Eulària -por ese pequeño orgullo patrio de saber que es el único de las Baleares- y pensé que sería bueno programar una ruta asequible en kilometraje, pendientes, dificultad técnica y que además visitase varias de las fuentes, manantiales y puentes que forman parte de nuestro río, entre otros lugares de interés.

La ruta

La ruta, que puedes descargar aquí, parte de Santa Gertrudis y tiene en total 28 Km. Al discurrir gran parte de ella por el Pla Roig y por el Pla de Sant Mateu, no tiene grandes desniveles. En principio entre dos horas y media o tres deberían ser suficientes para cubrirla. 

Font de Cotella
Tramos más significativos.

Partimos por el camino de Cas Ramons para atravesar por primera vez el río de Santa Eulària. En este punto no hay puente, por lo que según la época del año, el caudal puede llegar a ser considerable. En el km 3,67 daremos con la Font de Cotella, una de las principales fuentes que abastecen al río. Una abandonada noria, un "safareig" y un antiguo sistema de riego que se conserva en bastante buen estado completan el conjunto en el que vale la pena pararse.

Safafeig junto a la Font


Detalle de la Font de Cotella




La ruta continua por el Pla Roig, que recibe su nombre por lo rojizo de su tierra, hasta el km 6,22 allí donde se encuentra un pequeño manantial que es técnicamente el nacimiento del río, dado que es, de todos los que lo alimentan, el más alejado de su desembocadura. Está un poco escondido detrás de unas matas y a unos 15 metros del camino, pero es bastante fácil de encontrar.

Continuaremos por el camino de Cas Bonets, que une la zona en la que nos encontramos con el Pla de Sant Mateu, y allí lo atravesaremos por su centro, hasta llegar al asfalto... Una vez allí tendremos el primer punto exigente del día. Habrá que subir 500 m. de una dura rampa para abandonar el plano y pasar ya a la zona que mira a Corona. 

Parte del sistema de riego de la Font de Cotella
La ruta continúa por una serie de caminos rurales, bosque y algún tramo asfaltado hasta llegar a "Es Broll de Buscastell". Esta zona merece un comentario aparte... Se trata de una zona única. Como tengo una entrada especial que lo describe, os remito a ella para no hacerme muy pesado.

Salir de Es Broll supone el segundo punto exigente del día. Un par de difíciles rampas que pueden también subirse caminando nos dejarán ya a punto para inicial el camino de regreso.
Tras estas parra, junto al algarrobo, está el nacimiento del río.

Desde el Km 26 hasta el punto de llegada pasaremos por un acogedor camino que transita por dentro de un bosque, y, para seguir dando nombre a la ruta, llegaremos a Es Pou den Gatzara y un poco más adelante, un pequeño puente antiquísimo de piedra que nos deja ya prácticamente en Santa Gertrudis.

sábado, 23 de marzo de 2013

A ses Torres de Balafia

Torres de Balafia

Ses Torres de Balafia es un conjunto de siete viviendas rurales protegidas por dos torres de defensa. Estas torres, que en la isla se construían habitualmente en la costa con el fin de anticipar los ataques que sufría la isla, tienen la particularidad de estar situadas en una zona central de la isla, bastante alejada de la costa, lo que sin duda demuestra su caracter puramente defensivo... Recuerdo que cuando llegamos allí, le comenté a un compañero de ruta: ¿cuántos ataques debieron sufrir hasta decidir construir estas torres? Ciertamente la vida en aquellas épocas no debía ser muy sencilla.





En este lugar da la sensación de estar en otra época, y uno puede imaginarse los corrales repletos de animales o alguno de los hornos payeses que ocupan parte de la calle siendo usados para cocer pan, o en esta época, flaones, típico y ancestral postre ibicenco de Semana Santa (por cierto, siempre he pensado que si el flaón fuese de otra isla no muy lejana a la nuestra, se vendería en cajas hexagonales y saldría por las cintas transportadoras de los aeropuertos de media Europa).





 

La callecita empedrada que atraviesa el conjunto de viviendas es única en la isla. Las construcciones que la cierran son de un purísimo estilo ibicenco, con sus techos planos y sus juegos de volúmenes tan típicos aquí. Llama la atención que aún a día de hoy se mantiene la antiquísima costumbre de pintar una cruz blanca en la torre. Según me contó mi bisabuela, se hacía para proteger la casa de malas influencias, sin que ella misma pudiese jamás precisar qué significaba exactamente eso.



La ruta:

La ruta, que puedes descargar aquí, es larga (46,8 Km) pero no tiene grandes desniveles. Aún así serán necesarias no menos de 4 horas para completarla. Además la visita al poblado hará que el descanso se alargue más de lo habitual. Se acumulan casi 600 metros de desnivel, lo que teniendo en cuenta lo larga que es, la convierte en una ruta bastante "rodadora". Tan solo hay un tramo un poco exigente aunque el hecho de que se encuentre casi al final parece que le aumenta la dificultad.


Tramos más significativos:

Aunque no lo he comentado, esta ruta pasa también por Cala Llonga. Lo hice para adaptar el kilometraje y alargar un poco la ruta. Conviene fijarse cuando estamos llegando en la vista de la zona agrícola que precede a la playa. No me extraña que fuese de las primeras zonas en urbanizarse, porque debía ser espectacular...

Una vez salgamos de Cala Llonga, atravesamos el "pla de Santa Eularia" y su río por un puente del que no conocía su existencia. Más tarde he sabido por un vecino (gracies Miquel) que es más antiguo incluso que "es Pont Vell de Santa Eulària". 

Siguiendo la ruta nos dirigimos al valle de Morna para torcer a la izquierda en cuanto hayamos pasado la Venda des Novells (km 23) y tomamos ya la dirección hacia Sant Llorenç, donde se encuentra nuestro destino. 


De la vuelta hay que destacar el ascenso a las montañas que separan Santa Gertrudis del pla de Santa Eularia (se atraviesa la atalaya de Sant Llorenç ascendiendo el Puig des Pi Alt), que sin ser  de una gran dificultad, si que se deja notar por los kilómetros que ya llevamos encima. Al otro lado apareceremos en una zona agrícola sin desniveles importantes donde de nuevo habrá que vadear el río de Santa Eulalia (esta vez sin puente). Desde allí un ya cómodo descenso que puede ser incluso por el carril bici de Sant Miquel nos dejará en Ibiza de nuevo.


Espero que os guste.


sábado, 23 de febrero de 2013

A las costas de San Carlos y Santa Eulalia

      La ruta de hoy es la segunda de las que publico que no empieza desde Ibiza ciudad, sino que lo hace desde el antiguo bar "los Cazadores". El motivo, como siempre, es adaptar la ruta a una cantidad de kilómetros y de horas que la hagan accesible a nuestras posibilidades.

      En esta ocasión nuestras pedaladas nos llevan a la costa este de la isla -como si quisiésemos evitar las montañas dels Amunts- y llegando a la costa a la altura de la playa de Es Figueral para desde allí y en dirección sur intentar ir lo más pegado a la costa posible hasta llegar a Santa Eulalia. Viendo la ruta en el Google Earth, llama la atención lo cerca que se pasa en algunas zonas del mar, pues en ocasiones nuestras ruedas pueden pisar el mar en alguna playa.

La ruta:
 
La ruta, que como siempre te puedes descargar aquí, tiene 44 km y en total unos 520 metros de desnivel, que sin ser gran cosa -al ir por la costa es bastante "plana"- tiene muchos de estos metros acumulados en solo dos puntos: la salida de Es Figueral y la salida de Cala Mastella. El resto, es una ruta muy rodadora y sencilla, que combina caminos interiores, senderos por el bosque, algún tramo por la arena de la playa -sólo es posible hacerlo durante el invierno- y finalmente un tramo muy urbano por zonas evidentemente turísticas como Es Canar o el paseo marítimo y puerto deportivo de Santa Eulalia. Estos tramos tienen poco del carácter rural o natural que intento siempre imprimir a mis rutas; pero en pleno mes de febrero bien parece que discurre por el Far West... Algún día nuestros políticos puede ser que consigan la tan ansiada desestacionalización de nuestros visitantes y tenga que cambiar este redactado, pero a día de hoy es así.
 
Tramos más significativos:
 
Hasta el km 8.8 la ruta copia exactamente otras como la que nos llevó al valle de Morna. A partir de allí, un tramo completamente nuevo (para mí) nos llevará por una sucesión caminos y senderos, cruzando el asfalto para evitarlo en lo posible, hasta el km 18.3 en donde nos daremos de cara contra el mar... El acantilado que separa la playa de Aigües Blanques con la de Es Figueral será nuestro primer contacto con un mar que -ya casi permanentemente- nos acompañará el resto de la ruta a nuestra izquierda.
 

Entre Es Figueral y Aigues Blanques. Al fondo el cabo de Punta Grossa.
Una vez hayamos llegado a la arena de la playa, habrá que atravesar el Club Cala Blanca para buscar un camino que rodea la montaña que tenemos ante nosotros, el Puig den Mateu. Es esta la primera subida dura (la más dura de la ruta de hecho), que requiere un desarrollo ágil. Eso si, una vez arriba, un divertidísimo, sencillo y rápido descenso nos llevará de nuevo al mar, esta vez a la zona de Es Pou des Lleó. En este punto el contraste del rojo de la tierra con el azul del mar y un frente marítimo repleto de sabinas y pinos retorcidos por el Levante son realmente espectaculares. Por si fuese poco tenemos ante nosotros la isla de Tagomago, con su perfil en forma de ballena...

Pou des Lleó. Y al fondo Tagomago.

 Cuando salimos de Es Pou des Lleó, justo en el km 22.8, podemos elegir cambiar la ruta marcada y asomarnos a torre den Valls siguiendo el camino a nuestra izquierda. Se le añaden a la ruta unos 8 kms y una vista de Tagomago como no hay. Desde la isla de Ibiza no se puede estar más cerca de ella.

Pero en nuestra ruta no fuimos hasta allí, si no que seguimos de frente por un camino muy estrecho y espectacularmente rodeado de tierras rojas cultivadas que nos deja en Cala Boix, justo al otro lado de la imponente Punta Prima. Esta playa es muy conocida por su arena, muchísimo más oscura que en el resto de la isla.


El color de la tierra en esta zona es espectacular.


 



 A continuación, la ruta pasará por la pequeña y espectacular Cala Mastella, y nos enfrentaremos ahora a la segunda rampa exigente -aunque menos que la anterior-. Esquivaremos Cala Llenya y a continuación atravesamos la familiar playa de Cala Nova. En verano es, sin duda, una de las más recomendables de la isla. Allí nos paramos a desayunar y a disfrutar de las vistas de una playa desierta.
 
El descanso lo hicimos en Cala Nova, espectacular playa muy cercana a Santa Eulalia.


A partir de allí empieza la parte más "urbana" de la ruta. Si que me gustaría destacar que en el km 31 lo que tenemos a nuestra izquierda ya no es el mar, sino un acueducto romano que, incomprensiblemente y en un ejemplo más de lo que los ibicencos hemos sido capaces de destrozar, sirve de apoyo a la parte trasera del hotel S'Argamassa, quien además del nombre, le robó el espacio y lo integró en sus muros... Sin palabras.
 
 
Por último atravesaremos Cala Pada, el pueblo de Santa Eulalia y su río para desde allí, abandonar ya la costa y dirigirnos a buscar nuestro coche allí donde unas cuatro horas antes lo habíamos dejamos. 
 
 
Espero que os guste.

miércoles, 6 de febrero de 2013

A Cala d'Aubarca

La ruta de hoy nos lleva a Cala d'Aubarca, lugar que siempre me ha llamado la atención por varias cosas.
En primer lugar por su nombre. Para mí una cala tiene que ser pequeña y más bien recogida, y en este lugar nada es pequeño; ni la bajada, ni los acantilados, ni el tamaño de las rocas desprendidas, ni la sensación de lugar infinitamente inabarcable ni, por supuesto, la subida de vuelta a la "civilización".
Al fondo el Cap d'Aubarca. En su cima se
 encuentran las mágicas Torres den Lluc.
Otra de las cosas que siempre me ha gustado de esta zona es el misterioso encanto que desprende uno de los lugares más inexplicables que se pueden visitar en la isla de Ibiza, las torres den Lluc. Aunque en esta ruta no pasamos por ellas -algún día llegaremos hasta allí y les dedicaré una entrada especial- por que requieren un recorrido diferente y es demasiado largo y exigente para hacerlo todo de una vez. 
Enmarcada entre el Cap d'Aubarca y el Cap de Rubió, se trata de un espectacular acantilado cubierto -allí donde hay un palmo de tierra- por verdísimos pinos que contrastan, o mejor dicho, complementan el intenso azul de un mar que, como casi por toda la costa norte de la isla, no encuentra otra cosa que paredes de piedra verticales que le limitan el paso. Lo que antiguamente debía ser la zona de playa se encuentra casi en su totalidad cubierta de rocas que se han ido desprendiendo en un largo, lento e imparable proceso de erosión.

La cala ha desaparecido por las rocas que se van desprendiendo.

Igual que he hecho en otras entradas, os recomiendo los enlaces Ibiza 5 Sentidos y IBIZA-EIVISSA para encontrar más y mejor información. Yo voy a lo mío, que es contaros la ruta que nos lleva hasta allí...

La ruta:

La ruta, descargable como siempre aquí, es una ruta larga pero asequible. Aunque nuestro destino es la cala, a ella no vamos a bajar, pues su descenso en bicicleta es para mí práctimente imposible. Nos conformamos con llegar a los acantilados que la protegen. En total son unos 47 km. aunque hay varias opciones para acortarla si esto fuese demasiado. La opción más sencilla para recortarla es empezar y acabar en Santa Gertrudis, pues la ruta pasa por allí tanto a la ida como a la vuelta. De esta forma se le quitan seguro más de 18 km, lo que la hace muchísimo más asequible. No tiene tampoco unos desniveles muy elevados, aunque a cambio tiene una rampa de esas que sabes que no conseguirás subir jamás por mucho que lo intentes... Justo en el km 25 hay que subir 500 metros de un camino malísimo con una pendiente del 12% que nos costó subir incluso caminando... Eso sí, la bajada por el otro lado es espectacular, así que bien vale la pena el esfuerzo.

Nuestra ruta, completa desde Ibiza ciudad, nos llevó casi cuatro horas.

Tramos más significativos:

Empiezo a contar desde Santa Gertrudis, pues la llegada hasta allí por "el camí des corralassos" está ya explicada en varias entradas anteriores. Una vez en Santa Gertrudis (km 9), la ruta va ganando altura por la zona de Es Pla Roig, dejando siempre a nuestra izquierda el Puig des Fornou -que separa Santa Gertrudis de Sant Mateu- hasta pasar muy cerca del nacimiento del Río de Santa Eulalia (lugar que misteriosamente es prácticamente desconocido para gran parte de los ibicencos). Esto nos llevará a salir a la carretera en el km 16,3.
A partir de allí abandonaremos la carretera en el km 17,7 para subir una dura rampa asfaltada y a media subida descender una trialera que nos dejará encarados ya al pla de Sant Mateu, que dejaremos a nuestra izquierda para subir ya hacia la Cala d'Aubarca.
Los kilómetros del 22 al 25 son espectaculares... Discurren paralelos a la Cala de Aubarca, que se intuye abajo del espectacular acantilado. Se trata de una sucesión de caminos, bosques, fincas cultivadas y un paso por un antiquísimo pozo que nos dejaran justo al pie de la "rampa imposible". Allí, cada uno puede intentar subir a su ritmo. Yo he pasado dos veces por allí, y no creo que haya pasado de 100 metros. Eso sí, arriba del todo te encuentras con esto:
Espectacular casa payesa en la cima del Puig des Mossons.

Se trata de una preciosa casa payesa, antigua pero perfectamente reformada, con unas vistas espectaculares. ¡¡¡Hay algún punto de la zona en la que se ve la cima de Es Vedrá, que está situado exactamente al otro lado de la isla!!! Allí creo que conviene parar a descansar, por que estamos en el punto más alto de la ruta y situado prácticamente a la mitad del recorrido. Desde allí hasta Ibiza es ya todo prácticamente cuesta abajo.
A continuación, un divertidísimo descenso por el puig des Mossons nos dejará en Can Solaietes -tradicional bar de la zona norte de Ibiza- y desde allí la ruta nos lleva de vuelta, atravesando de nuevo el Pla Roig para llegar a Santa Gertrudis.

Una pequeña broma con una vieja bici que nos encontramos.



Espero que os guste.

miércoles, 9 de enero de 2013

A s'atalaia de Sant Josep (con la torre des Savinar)

La ruta de hoy nos lleva a nuestro pequeño "Everest" ibicenco, la Atalaia de Sant Josep. Sé que no es nada comparado con otras montañas (sólo son 487 metros), pero aparte de las magníficas vistas que se tienen de gran parte de la isla, llegar arriba sabiendo que no se puede subir más alto en toda Ibiza tiene una pequeña componente de logro para quien lo hace. Lo cierto es que yo, que me gusta conocer la isla a fondo, tenía muy abandonada su cumbre más alta -hacía más de 25 años que no subía- y cuando W. de las Fontaines me propuso subirla, pensé que era ese día el día de probarlo.

Como mis fotos no son muy allá, y las vistas merecen mucho la pena, os recomiendo este blog en general y esta entrada en particular para disfrutarlas. De todas formas, os cuelgo aquí alguna de las que hice ese día.


La bahía de Sant Antoni y el Cap Nonó

La ruta:


Llegando a la Torre del Pirata
La ruta, descargable en el google earth aquí, no es excesivamente larga (37 km), aunque ese día salimos desde el bar Can Jordi, en la carretera de Sant Josep. Partiendo desde Ibiza, se le deben añadir al menos unos 15 km más, lo que unido a los metros de ascensión que nos esperan, la convertirian en una ruta demasiado dura. Una vez bajar de la Atalaia, la ruta nos llevará hasta el segundo punto interesante, la Torre del Pirata, en la costa de Cala d'Hort.
 
Tramos más significativos:
 
La salida desde el bar Can Jordi discurre hasta el mismo pueblo de Sant Josep, atravesando una antigua cantera de arena reconvertida en enorme finca agrícola (km 3). A continuación atravesamos el pueblo para enfilar ya la subida al techo de Eivissa. La subida tiene una primera parte tendida y muy espectacular, pues discurre por un ancho camino de tierra con unas vistas de las costas de Sant Antoni. A partir de alli, en el km 7,5 empieza la verdadera subida. Se trata de unos 3,5 km de subida continua, con un 8% de pendiente media y un 19 % de pendiente máxima, que es bastante más duro al principio que al final, lo que sin duda facilita la subida. Una vez arriba, hay que disfrutar de las vistas... Sant Antoni, Formentera, Salinas, Illes de Ponent... Creo que excepto Santa Eulalia, se ve toda la isla...
 
Una vez hemos bajado, continuaremos la ruta atravesando en perpendicular la sierra de Ses Roques Altes, para descenderla por un sendero totalmente cubierto por pinos (desde el km14,6 al km 17,1). Jamás había bajado por allí, y es un espectáculo. Está tan tapado que en muchos puntos la humedad y el musgo lo hacen resbaladizo, pero con precaución vale mucho la pena.
 
 
A partir de alli, la ruta continúa hasta la Torre des Savinar, o torre del Pirata, mítico lugar de observación del imponente islote de Es Vedrá. También allí habrá que disfrutar de sus acantilados y de sus vistas.
 
 
 
 
Y por último -esta ruta tiene de todo- nos acercaremos a Es Cubells para descubrir la última sorpresa de la jornada. Justo en el km 25 atravesamos un viñedo recientemente plantado (de hecho en las imágenes del google earth no aparece) tan grande como espectacularmente cuidado. Además tuvimos la suerte de encontrarnos a su propietario, quien nos explicó hasta el tipo de vides que tenía sembrados. Muy recomendable pasar por allí. En septiembre, cuando las parras estén en pleno apogeo, no se me olvidará repetir por allí. Os dejo algunas fotos del viñedo y en general de la ruta.
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Espero que os guste.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

A la capilla del avión

El siete de enero de 1972, un avión Caravelle procedente de Madrid -con escala en Valencia- en una mañana en la que la isla de Ibiza estaba prácticamente cubierta por la niebla, se estrelló contra la cara oeste de una zona conocida como "ses roques altes". Fallecieron sus 104 ocupantes. En aquellos años, en Ibiza se construían muchos hoteles cada año, por lo que venía muchísima gente de la península a trabajar en su construcción durante el invierno. Ese día por tanto el avión volaba a la isla repleto de familias que volvían de sus vacaciones de Navidad. Gentes de Algemesí, Villarrobledo, Albacete, Higueruela y otros pueblos que habían encontrado en la isla un modo de vida encontraron en ella, desgraciadamente, un trágico final. Entre las víctimas se contaron también a 13 ibicencos. De los detalles del accidente está internet repleto, y yo recomiendo varios sitios, como este o este...

Capilla en memoria de las víctimas.

A pesar de que yo tenía solamente unos meses de edad algunos detalles muy indirectos me unen al accidente (como a casi todos los ibicencos) y siempre había tenido mucha curiosidad por visitar el lugar donde se honra la memoria de los hombres, mujeres y niños que allí fallecieron. Como digo, información sobre el accidente hay mucha más -y mejor- de la que yo puedo aportar. Lo que aquí quiero contar -como siempre- es la ruta que nos lleva hasta allí...

La ruta:

La ruta de hoy -disponible aquí- tiene un total de 45 Km, y en el perfil se ve que aproximadamente la primera mitad es de subida y la segunda parte es de bajada. Ascendemos casi a 350 metros y aunque se hace por buen camino -es bastante peor el camino de vuelta- requiere un esfuerzo importante si se quiere hacer en no más de 4 horas. Yo personalmente ese día iba roto por lo que creo que la recuerdo peor de lo que realmente es... Aunque claro, yo, como todos, somos lo que recordamos.

En realidad esta ruta tenía por objetivo bajar hacia "la torre del pirata", en Cala d'hort, pero nos encontramos el camino cerrado por una valla (km 24,2) y tuvimos que cambiar el plan. Algún día llegaremos allí.

Tramos:


Salimos de Ibiza por el camino de Cas Colls, como en otras rutas anteriores, aunque esta vez lo dejamos por una variante diferente (km 8,3). A mí personalmente me gustan más otras, pero esa noche había llovido mucho y las alternativas se presentaban más "chungas". Una vez hemos llegado al Bar Can Jordi, donde cruzaremos la carretera, un tramo de 5 km de camino nos dejará en Sant Josep de sa Talaia, tras atravesar una cantera de arena reconvertida y algunos parajes realmente bonitos. Eso sí, el camino siempre tira hacia arriba, y la llegada a Sant Josep en su último tramo se hace difícil.

A continuación, tras atravesar el pueblo, vienen los kilómetros en los que ganaremos más altura. Es camí de s'atalaia tiene unas vistas de la zona de Sant Antoni muy recomendables; es un camino con buen terreno para pedalear pero no da muchos descansos. Conviene ir a ritmo para llegar arriba sin demasiados problemas. En el km 22,2 a nuestra izquierda, se inicia el camino que sube hasta arriba del todo de s'Atalaia, aunque hoy no vamos a subir por allí. Por el contrario, seguiremos hacia adelante hasta un descampado de grava, que no es otra cosa que el parking que se acondicionó para la capilla que hoy vamos a visitar. Así como llegamos, enfrente a mano derecha parte una escalera con dos o tres escalones que nos conduce a nuestro destino.
Desde el pie de s'Atalaia.

En la ruta que hay marcada, ese día continuamos por un camino hasta el km 24,2 pensando que podríamos bajar por allí aunque, como he dicho, el camino que lleva a una casa (Can Vicent Rosa) se encuentra cortado y no es posible pasar. Por ello, tuvimos que volver hacia atrás e improvisar otra forma de volver. De todas formas -sin tener que llegar hasta el final- es conveniente recorrer un trozo de este camino, pues nos regala una vista de Es Vedrà tan espectacular como inesperada. Aquí os dejo una prueba. Es tan impresionante la vista que ni mi poca maña como fotógrafo la consigue disimular.

Camino de Can Vicent Rosa, que no pudimos continuar. Es Vedrà al fondo.

Por último, el descenso hasta Ibiza, parte desde el parking por la ruta marcada. Tiene algunos tramos espectaculares, con unas vistas magníficas de muchos puntos de la isla. En pocos kilómetros perderemos más de 100 metros de altitud, y el camino que bordea Es Torrent nos dejará al principio del Camí de sa Flota, que de forma muy suave y cómoda nos dejará casi en el Bar Can Jordi de nuevo. A partir de allí, la bajada a Ibiza la hicimos por la carretera, por que el tiempo se nos había echado encima... Es lo que tiene ir a rodar roto, que los kilómetros se hacen eternos...

Espero que os guste. 


sábado, 1 de diciembre de 2012

Santa Eulalia, mi pueblo preferido (y el de mis hijas)

Decir que la ruta de hoy nos lleva a Santa Eulària des Riu es no decir toda la verdad... Ir hasta allí fue una excusa para poder hacer todo el camino que, pasando por Sant Rafel, Santa Gertrudis y bordeando Sant Llorenç y Sant Carles, discurre por la Ibiza más interior. Cuando pienso una ruta, me gusta ir a algún sitio; así parece que el trayecto se hace por algo, no solo por rodar... En este caso, el camino que sigue la ruta que hoy nos ocupa bien vale el esfuerzo de seguirlo, por que tiene de todo: bosques, senderos, camino rural, fuentes, alguna casa espectacular y finalmente, la llegada a Santa Eulalia, pueblo por el que tengo un cariño especial.

La ruta:

La ruta, que como siempre puedes descargarte aquí, es algo más larga de lo habitual (51 km), pero a cambio no tiene grandes desniveles. Tan solo la llegada a Santa Gertrudis, como siempre, requiere algo más de esfuerzo. Por eso, aproximadamente en 3,5 horas, o quizá 4, se puede hacer. Además, el último tramo lo hicimos por la carretera, para no alargar demasiado, aunque se puede bajar hasta Ibiza por alguna ruta alternativa que en otra entrada explicaré.
 
 
 
 
Tramos más significativos:
 
La salida de Ibiza hasta Sant Rafel se hace por la zona industrial de Montecristo, para ir a buscar un camino que otras veces hemos utilizado de vuelta. En este sentido, el camino se hace más duro, pero tambien más bonito. Así pues, los primeros 7 kms son claramente en ascenso, aunque suave. Una vez atravesamos la carretera, iniciamos un recorrido espectacular hasta el km 15, en el que hay bosques, senderos y tramos de camino -alguno muy duro- que nos llevarán hasta Santa Gertrudis. Me gustaría destacar que hacia el 14,5 justo antes de llegar a Santa Gertrudis, hay un tramo por dentro del bosque que pasa por un puente de piedra pequeñito, pero muy curioso.
 
 
 
 
 
 


Font d'Atzaró
A partir de allí, y a lo largo de los próximos 15kms, el camino es realmente un placer. Atravesamos sa plana den Vidal, bajamos paralelos al torrent des garrovers -espectacular en algunos tramos- y encaramos en dirección al puig d'Atzaró para rodearlo (táctica cobarde, lo valiente habría sido subirlo), pasar por la font d'atzaró, subir -ahora sí- el puig de Parella y llegar, en nuestro caso inesperadamente, a una de las casas payesas más espectaculares que he visto jamás. Está justo en el km 30 de la ruta, y cuando la vimos, no tuvimos más opción que pararnos a tomarle una fotos...








 
 
 
 
A partir de allí, un suave descenso que atraviesa la Venda d'Arabí nos dejará ya en Santa Eulària des Riu. Allí vale la pena llegar hasta la desembocadura del río que la nombra, a los pies del Puig de Missa, espectacular iglesia fortificada que preside todo el pueblo. El regreso hasta Ibiza lo hicimos por la carretera principal, lo que implica llegar más pronto a destino, aunque con la precaución necesaria, pues se trata de una carretera con mucho tráfico y por tanto peligrosa.
 
Espero que os guste.