martes, 9 de julio de 2013

A ses illes de Ponent (para la Cadena SER)

Pues por segunda vez he tenido la suerte de ser invitado al programa "A vivir que son dos días Baleares", que en su sección Fita a Fita recorre las islas Baleares por rutas de senderismo -principalmente- y últimamente también en bicicleta. Marga Vives y Joan Carles Palos, conductores del programa y de la sección respectivamente, me pidieron que les hiciese de guía en una ruta con dos condiciones: poderse tomar un buen baño en alguna de nuestras calas y que se tratase de una ruta mínimamente "familiar"... El enlace a la entrevista lo tenéis aquí:

La ruta:

Elegí un tramo de la costa de la parte oeste de la isla por diversos motivos. Primero por que se trata de uno de los más vírgenes que hay en todo el litoral -probablemente la costa norte lo sea más, pero no es fácilmente transitable para una ruta que quiere ser familiar-. En segundo lugar, por la presencia permanente a nuestra izquierda, durante el tramo que discurre por la costa, de "ses illes de Ponent", que le dan al paisaje una pincelada única y por último, por que podemos aprovechar para visitar la torre den Rovira, una de las torres de defensa y vigía con un angulo de observación más amplio de todo nuestro litoral. 

Torre den Rovira

Como siempre, os dejo la ruta aquí.

Tramos más significativos:

Partiremos del pequeño y encantador pueblo de Sant Agustí des Vedrà. Su plaza, presidida por la iglesia, puede ser un magnífico punto de encuentro para todos los que quieran venir a rodar. 
Cala Compte
Desde allí no es fácil ver la costa a la que nos dirigimos pues nos la tapan el "puig de s'avenc" y el "puig den Marc" que si bien podríamos subir y bajar, esto quedaría fuera de un ruta como la que hoy planteo. Por tanto, lo que hoy propongo es esquivarlos por el sur a través de una serie de caminos rurales que tienen un encanto muy especial. Este tramo nos ocupará los primeros 4,6 km, que además son los que tienen prácticamente todo el poco desnivel que hoy vamos a superar.


Illa des bosc y al fondo Sa Conillera

Un rincón
A continuación un inevitable tramo de carretera de poco más de un kilómetro nos llevará al inicio de una serie de caminos y pistas forestales que, durante más de 7 kilómetros -casi siempre en descenso- nos dejarán ya en "es cap de s'embarcador", inicio del tramo costero que recorrerá todas las Platges de Compte, Cala Roja y Cala Bassa.

Este tramo costero -que nos ocupará unos 4,5 km- discurre de forma paralela a la costa y en muchos puntos no se separa del mar más de 3 metros. Como he dicho, la presencia permanente a nuestra izquierda de las islas hace el trayecto más pintoresco. Os remito a mi entrada y desde allí a otros enlaces para saber más sobre ellas. También conviene fijarse en los recovecos de la costa, pues está sembrada de casetas-varadero, la mayoría de ellas de inverosímiles ubicaciones.

La ruta marcada finalmente se aleja de la costa para adentrarse de nuevo en la isla e ir a buscar, a través de otra serie diferente de caminos, nuestro destino final. De nuevo esquivamos las pequeñas elevaciones que nos separan de Sant Agustí, ahora por su lado norte.

Detalle de Cala Bassa

Casetas de pescadores
La llegada al pueblo y a su plaza seguro que nos da un respiro, bien sea en forma de sombra, bien de bar donde refrescarse del calor que seguro aprieta ya tras algo más de 2 horas de ruta.

Espero que os guste.

Más casetas

domingo, 30 de junio de 2013

A la Torre des Molar (y los festivales de fin de curso)

He tenido mi blog un poco abandonado y de verdad que lo siento. El día a día, el trabajo, el fin de curso de los niños y sobre todo, los festivales de fin de curso, me han hecho imposible publicar nuevas entradas... Estaba yo pensando en la moda -o manía- que de un tiempo a esta parte le ha entrado a todo el mundo con los festivales de fin de curso... los coles,  las guarderías, los clubes de fútbol, las academias de baile, las academias de inglés y un ya largo listado de actividades insisten año tras año sin que nadie parezca querer poner freno. Nadie parece ser nadie si no te acaban poniendo un birrete y una toga, aunque sea por haber hecho el primer curso completo de la guardería. Tengo un amigo que me dijo el otro día que su hijo tenía el festival de fin de curso de ¡¡la clase de tenis!!  Si esto sigue así, en poco tiempo veremos festivales de fin de curso hasta en las comunidades de vecinos.



Al fondo Benirrás
Pero vamos a lo nuestro. Afortunadamente no poder publicar no me ha impedido salir a rodar y he tenido la suerte de recorrer alguna ruta espectacular. Una de ellas es la que aquí publico, y que como todas, paso a explicaros:

La ruta:

La ruta -que se puede descargar aquí- parte de Ibiza en dirección a Sant Miquel. En total son 46,70 Kms, y 660 metros de desnivel, la mayoría de ellos concentrados en la salida del puerto de Sant Miquel, por lo que se trata de una ruta bastante rodadora y no demasiado exigente. Como dice el título, hoy visitamos la torre des Molar, torre de observación y defensa situada en la costa norte de la isla. Fue construida como muchas otras en el siglo XVIII,  y según mi admirado Eduardo Posadas jamás fue artillada. Eso sí, dada su extraordinaria ubicación siempre fue un punto de vigía muy importante. Las vistas desde la torre y sus alrededores son inolvidables.

Tomada por Joan Costa. 


Tramos más significativos:

La salida desde Ibiza en dirección a Santa Gertrudis y Sant Miquel se hace por donde muchas otras rutas. Ahora ya estoy acostumbrado al camino que nos lleva hasta allí, y parece que uno no lo aprecia tanto, aunque cuando llevas a alguien por primera vez siempre comentan lo bonito que es este camino.

Pi den Basuró
En el kilómetro 15.50, justo a mano derecha, vale la pena pararse un momento y admirar "es pi den Basuró", un espectacular pino piñonero que fue catalogado por el Consell Insular como uno de los árboles singulares de la isla de Ibiza. Os dejo una foto, aunque lo mejor es ir a verlo...

Enseguida llegamos a Sant Miquel, dejándolo a nuestra derecha para bajar al puerto por el camí de s'ermita. Este camino nos gustó de principio a fin. Incluso hubo quien se paró para sacar la cámara de vídeo. En él habrá que ir parando repetidas veces para admirar las vistas del puerto. Si te fijas, hay algún punto en el que se ve nuestro destino, la torre des Molar.

A partir de allí, un tramo corto de asfalto nos llevará al km 20.5, en el que habrá que coger un camino a mano izquierda que -a lo largo de 2.5 km- nos dejará ya -tras un pequeño esfuerzo- en la torre.

Cuando hayamos descansado y disfrutado del entorno (el día que fuimos la torre estaba abierta y pudimos acceder a su azotea), iniciaremos la vuelta a Ibiza, cuyo recorrido es tan espectacular como el de ida.

Aguas transparentes

En primer lugar nos acercaremos hasta el puerto de Sant Miquel por un sendero costero que a tramos no se puede hacer en bici. Pero vale mucho la pena seguirlo, puesto que no es muy largo y las imágenes del mar, de la encantadora Cala des Moltons y de la llegada al puerto entre pinos no se nos olvidarán fácilmente.

Llegando al puerto

S'illa de sa ferradura

Cala 

Una vez allí viene el punto más exigente del día. Estamos a nivel del mar y hay que subir hasta el pueblo de Sant Miquel, a casi 200 metros de altura. Hay muchas formas de salir de allí, aunque yo elegí una combinación de caminos y senderos entre pinos que evita el asfalto  en lo posible, y que con 6 km de distancia y una pendiente media del 4% nos dejará ya arriba del todo. Una vez allí, una comodísima bajada aprovechando el carril bici nos devolverá a Ibiza, habiendo rodado prácticamente seguro no más de 3,5 horas.


Puerto de Sant Miquel

Los moradores de la torre des Molar

Desde el interior de la torre

Descenso hasta la cala des moltons


Espero que os guste.

viernes, 26 de abril de 2013

Ruta de "ses fonts" (para "a vivir que son dos días Baleares")

He tenido la enorme suerte de ser invitado a colaborar con el programa de radio "A vivir que son dos días Baleares" de la Cadena Ser que presenta Marga Vives. Mi pequeñísima colaboración ha consistido en comentar una ruta en su sección de senderismo Fita a Fita, sección que coordina Joan Carles Palos. Sí, ya se que lo mío no es el senderismo, pero me han hecho un huequecito para una pequeña ruta... Marga y Joan Carles  me pidieron que les explicase una ruta algo más "familiar" en el sentido de poder seguirla sin necesidad de ser un gran experto y que tuviese un motivo atractivo para animarse a hacerla... la entrevista la podéis oír aquí (pulsando sobre el enlace aparecerá una página de Mediafire y allí un botón verde con la palabra Download nos dejará ya abierto el archivo de sonido)

Como el programa se emite para todas las Baleares, me pareció un buen motivo presumir de nuestro río de Santa Eulària -por ese pequeño orgullo patrio de saber que es el único de las Baleares- y pensé que sería bueno programar una ruta asequible en kilometraje, pendientes, dificultad técnica y que además visitase varias de las fuentes, manantiales y puentes que forman parte de nuestro río, entre otros lugares de interés.

La ruta

La ruta, que puedes descargar aquí, parte de Santa Gertrudis y tiene en total 28 Km. Al discurrir gran parte de ella por el Pla Roig y por el Pla de Sant Mateu, no tiene grandes desniveles. En principio entre dos horas y media o tres deberían ser suficientes para cubrirla. 

Font de Cotella
Tramos más significativos.

Partimos por el camino de Cas Ramons para atravesar por primera vez el río de Santa Eulària. En este punto no hay puente, por lo que según la época del año, el caudal puede llegar a ser considerable. En el km 3,67 daremos con la Font de Cotella, una de las principales fuentes que abastecen al río. Una abandonada noria, un "safareig" y un antiguo sistema de riego que se conserva en bastante buen estado completan el conjunto en el que vale la pena pararse.

Safafeig junto a la Font


Detalle de la Font de Cotella




La ruta continua por el Pla Roig, que recibe su nombre por lo rojizo de su tierra, hasta el km 6,22 allí donde se encuentra un pequeño manantial que es técnicamente el nacimiento del río, dado que es, de todos los que lo alimentan, el más alejado de su desembocadura. Está un poco escondido detrás de unas matas y a unos 15 metros del camino, pero es bastante fácil de encontrar.

Continuaremos por el camino de Cas Bonets, que une la zona en la que nos encontramos con el Pla de Sant Mateu, y allí lo atravesaremos por su centro, hasta llegar al asfalto... Una vez allí tendremos el primer punto exigente del día. Habrá que subir 500 m. de una dura rampa para abandonar el plano y pasar ya a la zona que mira a Corona. 

Parte del sistema de riego de la Font de Cotella
La ruta continúa por una serie de caminos rurales, bosque y algún tramo asfaltado hasta llegar a "Es Broll de Buscastell". Esta zona merece un comentario aparte... Se trata de una zona única. Como tengo una entrada especial que lo describe, os remito a ella para no hacerme muy pesado.

Salir de Es Broll supone el segundo punto exigente del día. Un par de difíciles rampas que pueden también subirse caminando nos dejarán ya a punto para inicial el camino de regreso.
Tras estas parra, junto al algarrobo, está el nacimiento del río.

Desde el Km 26 hasta el punto de llegada pasaremos por un acogedor camino que transita por dentro de un bosque, y, para seguir dando nombre a la ruta, llegaremos a Es Pou den Gatzara y un poco más adelante, un pequeño puente antiquísimo de piedra que nos deja ya prácticamente en Santa Gertrudis.

sábado, 23 de marzo de 2013

A ses Torres de Balafia

Torres de Balafia

Ses Torres de Balafia es un conjunto de siete viviendas rurales protegidas por dos torres de defensa. Estas torres, que en la isla se construían habitualmente en la costa con el fin de anticipar los ataques que sufría la isla, tienen la particularidad de estar situadas en una zona central de la isla, bastante alejada de la costa, lo que sin duda demuestra su caracter puramente defensivo... Recuerdo que cuando llegamos allí, le comenté a un compañero de ruta: ¿cuántos ataques debieron sufrir hasta decidir construir estas torres? Ciertamente la vida en aquellas épocas no debía ser muy sencilla.





En este lugar da la sensación de estar en otra época, y uno puede imaginarse los corrales repletos de animales o alguno de los hornos payeses que ocupan parte de la calle siendo usados para cocer pan, o en esta época, flaones, típico y ancestral postre ibicenco de Semana Santa (por cierto, siempre he pensado que si el flaón fuese de otra isla no muy lejana a la nuestra, se vendería en cajas hexagonales y saldría por las cintas transportadoras de los aeropuertos de media Europa).





 

La callecita empedrada que atraviesa el conjunto de viviendas es única en la isla. Las construcciones que la cierran son de un purísimo estilo ibicenco, con sus techos planos y sus juegos de volúmenes tan típicos aquí. Llama la atención que aún a día de hoy se mantiene la antiquísima costumbre de pintar una cruz blanca en la torre. Según me contó mi bisabuela, se hacía para proteger la casa de malas influencias, sin que ella misma pudiese jamás precisar qué significaba exactamente eso.



La ruta:

La ruta, que puedes descargar aquí, es larga (46,8 Km) pero no tiene grandes desniveles. Aún así serán necesarias no menos de 4 horas para completarla. Además la visita al poblado hará que el descanso se alargue más de lo habitual. Se acumulan casi 600 metros de desnivel, lo que teniendo en cuenta lo larga que es, la convierte en una ruta bastante "rodadora". Tan solo hay un tramo un poco exigente aunque el hecho de que se encuentre casi al final parece que le aumenta la dificultad.


Tramos más significativos:

Aunque no lo he comentado, esta ruta pasa también por Cala Llonga. Lo hice para adaptar el kilometraje y alargar un poco la ruta. Conviene fijarse cuando estamos llegando en la vista de la zona agrícola que precede a la playa. No me extraña que fuese de las primeras zonas en urbanizarse, porque debía ser espectacular...

Una vez salgamos de Cala Llonga, atravesamos el "pla de Santa Eularia" y su río por un puente del que no conocía su existencia. Más tarde he sabido por un vecino (gracies Miquel) que es más antiguo incluso que "es Pont Vell de Santa Eulària". 

Siguiendo la ruta nos dirigimos al valle de Morna para torcer a la izquierda en cuanto hayamos pasado la Venda des Novells (km 23) y tomamos ya la dirección hacia Sant Llorenç, donde se encuentra nuestro destino. 


De la vuelta hay que destacar el ascenso a las montañas que separan Santa Gertrudis del pla de Santa Eularia (se atraviesa la atalaya de Sant Llorenç ascendiendo el Puig des Pi Alt), que sin ser  de una gran dificultad, si que se deja notar por los kilómetros que ya llevamos encima. Al otro lado apareceremos en una zona agrícola sin desniveles importantes donde de nuevo habrá que vadear el río de Santa Eulalia (esta vez sin puente). Desde allí un ya cómodo descenso que puede ser incluso por el carril bici de Sant Miquel nos dejará en Ibiza de nuevo.


Espero que os guste.


sábado, 23 de febrero de 2013

A las costas de San Carlos y Santa Eulalia

      La ruta de hoy es la segunda de las que publico que no empieza desde Ibiza ciudad, sino que lo hace desde el antiguo bar "los Cazadores". El motivo, como siempre, es adaptar la ruta a una cantidad de kilómetros y de horas que la hagan accesible a nuestras posibilidades.

      En esta ocasión nuestras pedaladas nos llevan a la costa este de la isla -como si quisiésemos evitar las montañas dels Amunts- y llegando a la costa a la altura de la playa de Es Figueral para desde allí y en dirección sur intentar ir lo más pegado a la costa posible hasta llegar a Santa Eulalia. Viendo la ruta en el Google Earth, llama la atención lo cerca que se pasa en algunas zonas del mar, pues en ocasiones nuestras ruedas pueden pisar el mar en alguna playa.

La ruta:
 
La ruta, que como siempre te puedes descargar aquí, tiene 44 km y en total unos 520 metros de desnivel, que sin ser gran cosa -al ir por la costa es bastante "plana"- tiene muchos de estos metros acumulados en solo dos puntos: la salida de Es Figueral y la salida de Cala Mastella. El resto, es una ruta muy rodadora y sencilla, que combina caminos interiores, senderos por el bosque, algún tramo por la arena de la playa -sólo es posible hacerlo durante el invierno- y finalmente un tramo muy urbano por zonas evidentemente turísticas como Es Canar o el paseo marítimo y puerto deportivo de Santa Eulalia. Estos tramos tienen poco del carácter rural o natural que intento siempre imprimir a mis rutas; pero en pleno mes de febrero bien parece que discurre por el Far West... Algún día nuestros políticos puede ser que consigan la tan ansiada desestacionalización de nuestros visitantes y tenga que cambiar este redactado, pero a día de hoy es así.
 
Tramos más significativos:
 
Hasta el km 8.8 la ruta copia exactamente otras como la que nos llevó al valle de Morna. A partir de allí, un tramo completamente nuevo (para mí) nos llevará por una sucesión caminos y senderos, cruzando el asfalto para evitarlo en lo posible, hasta el km 18.3 en donde nos daremos de cara contra el mar... El acantilado que separa la playa de Aigües Blanques con la de Es Figueral será nuestro primer contacto con un mar que -ya casi permanentemente- nos acompañará el resto de la ruta a nuestra izquierda.
 

Entre Es Figueral y Aigues Blanques. Al fondo el cabo de Punta Grossa.
Una vez hayamos llegado a la arena de la playa, habrá que atravesar el Club Cala Blanca para buscar un camino que rodea la montaña que tenemos ante nosotros, el Puig den Mateu. Es esta la primera subida dura (la más dura de la ruta de hecho), que requiere un desarrollo ágil. Eso si, una vez arriba, un divertidísimo, sencillo y rápido descenso nos llevará de nuevo al mar, esta vez a la zona de Es Pou des Lleó. En este punto el contraste del rojo de la tierra con el azul del mar y un frente marítimo repleto de sabinas y pinos retorcidos por el Levante son realmente espectaculares. Por si fuese poco tenemos ante nosotros la isla de Tagomago, con su perfil en forma de ballena...

Pou des Lleó. Y al fondo Tagomago.

 Cuando salimos de Es Pou des Lleó, justo en el km 22.8, podemos elegir cambiar la ruta marcada y asomarnos a torre den Valls siguiendo el camino a nuestra izquierda. Se le añaden a la ruta unos 8 kms y una vista de Tagomago como no hay. Desde la isla de Ibiza no se puede estar más cerca de ella.

Pero en nuestra ruta no fuimos hasta allí, si no que seguimos de frente por un camino muy estrecho y espectacularmente rodeado de tierras rojas cultivadas que nos deja en Cala Boix, justo al otro lado de la imponente Punta Prima. Esta playa es muy conocida por su arena, muchísimo más oscura que en el resto de la isla.


El color de la tierra en esta zona es espectacular.


 



 A continuación, la ruta pasará por la pequeña y espectacular Cala Mastella, y nos enfrentaremos ahora a la segunda rampa exigente -aunque menos que la anterior-. Esquivaremos Cala Llenya y a continuación atravesamos la familiar playa de Cala Nova. En verano es, sin duda, una de las más recomendables de la isla. Allí nos paramos a desayunar y a disfrutar de las vistas de una playa desierta.
 
El descanso lo hicimos en Cala Nova, espectacular playa muy cercana a Santa Eulalia.


A partir de allí empieza la parte más "urbana" de la ruta. Si que me gustaría destacar que en el km 31 lo que tenemos a nuestra izquierda ya no es el mar, sino un acueducto romano que, incomprensiblemente y en un ejemplo más de lo que los ibicencos hemos sido capaces de destrozar, sirve de apoyo a la parte trasera del hotel S'Argamassa, quien además del nombre, le robó el espacio y lo integró en sus muros... Sin palabras.
 
 
Por último atravesaremos Cala Pada, el pueblo de Santa Eulalia y su río para desde allí, abandonar ya la costa y dirigirnos a buscar nuestro coche allí donde unas cuatro horas antes lo habíamos dejamos. 
 
 
Espero que os guste.

miércoles, 6 de febrero de 2013

A Cala d'Aubarca

La ruta de hoy nos lleva a Cala d'Aubarca, lugar que siempre me ha llamado la atención por varias cosas.
En primer lugar por su nombre. Para mí una cala tiene que ser pequeña y más bien recogida, y en este lugar nada es pequeño; ni la bajada, ni los acantilados, ni el tamaño de las rocas desprendidas, ni la sensación de lugar infinitamente inabarcable ni, por supuesto, la subida de vuelta a la "civilización".
Al fondo el Cap d'Aubarca. En su cima se
 encuentran las mágicas Torres den Lluc.
Otra de las cosas que siempre me ha gustado de esta zona es el misterioso encanto que desprende uno de los lugares más inexplicables que se pueden visitar en la isla de Ibiza, las torres den Lluc. Aunque en esta ruta no pasamos por ellas -algún día llegaremos hasta allí y les dedicaré una entrada especial- por que requieren un recorrido diferente y es demasiado largo y exigente para hacerlo todo de una vez. 
Enmarcada entre el Cap d'Aubarca y el Cap de Rubió, se trata de un espectacular acantilado cubierto -allí donde hay un palmo de tierra- por verdísimos pinos que contrastan, o mejor dicho, complementan el intenso azul de un mar que, como casi por toda la costa norte de la isla, no encuentra otra cosa que paredes de piedra verticales que le limitan el paso. Lo que antiguamente debía ser la zona de playa se encuentra casi en su totalidad cubierta de rocas que se han ido desprendiendo en un largo, lento e imparable proceso de erosión.

La cala ha desaparecido por las rocas que se van desprendiendo.

Igual que he hecho en otras entradas, os recomiendo los enlaces Ibiza 5 Sentidos y IBIZA-EIVISSA para encontrar más y mejor información. Yo voy a lo mío, que es contaros la ruta que nos lleva hasta allí...

La ruta:

La ruta, descargable como siempre aquí, es una ruta larga pero asequible. Aunque nuestro destino es la cala, a ella no vamos a bajar, pues su descenso en bicicleta es para mí práctimente imposible. Nos conformamos con llegar a los acantilados que la protegen. En total son unos 47 km. aunque hay varias opciones para acortarla si esto fuese demasiado. La opción más sencilla para recortarla es empezar y acabar en Santa Gertrudis, pues la ruta pasa por allí tanto a la ida como a la vuelta. De esta forma se le quitan seguro más de 18 km, lo que la hace muchísimo más asequible. No tiene tampoco unos desniveles muy elevados, aunque a cambio tiene una rampa de esas que sabes que no conseguirás subir jamás por mucho que lo intentes... Justo en el km 25 hay que subir 500 metros de un camino malísimo con una pendiente del 12% que nos costó subir incluso caminando... Eso sí, la bajada por el otro lado es espectacular, así que bien vale la pena el esfuerzo.

Nuestra ruta, completa desde Ibiza ciudad, nos llevó casi cuatro horas.

Tramos más significativos:

Empiezo a contar desde Santa Gertrudis, pues la llegada hasta allí por "el camí des corralassos" está ya explicada en varias entradas anteriores. Una vez en Santa Gertrudis (km 9), la ruta va ganando altura por la zona de Es Pla Roig, dejando siempre a nuestra izquierda el Puig des Fornou -que separa Santa Gertrudis de Sant Mateu- hasta pasar muy cerca del nacimiento del Río de Santa Eulalia (lugar que misteriosamente es prácticamente desconocido para gran parte de los ibicencos). Esto nos llevará a salir a la carretera en el km 16,3.
A partir de allí abandonaremos la carretera en el km 17,7 para subir una dura rampa asfaltada y a media subida descender una trialera que nos dejará encarados ya al pla de Sant Mateu, que dejaremos a nuestra izquierda para subir ya hacia la Cala d'Aubarca.
Los kilómetros del 22 al 25 son espectaculares... Discurren paralelos a la Cala de Aubarca, que se intuye abajo del espectacular acantilado. Se trata de una sucesión de caminos, bosques, fincas cultivadas y un paso por un antiquísimo pozo que nos dejaran justo al pie de la "rampa imposible". Allí, cada uno puede intentar subir a su ritmo. Yo he pasado dos veces por allí, y no creo que haya pasado de 100 metros. Eso sí, arriba del todo te encuentras con esto:
Espectacular casa payesa en la cima del Puig des Mossons.

Se trata de una preciosa casa payesa, antigua pero perfectamente reformada, con unas vistas espectaculares. ¡¡¡Hay algún punto de la zona en la que se ve la cima de Es Vedrá, que está situado exactamente al otro lado de la isla!!! Allí creo que conviene parar a descansar, por que estamos en el punto más alto de la ruta y situado prácticamente a la mitad del recorrido. Desde allí hasta Ibiza es ya todo prácticamente cuesta abajo.
A continuación, un divertidísimo descenso por el puig des Mossons nos dejará en Can Solaietes -tradicional bar de la zona norte de Ibiza- y desde allí la ruta nos lleva de vuelta, atravesando de nuevo el Pla Roig para llegar a Santa Gertrudis.

Una pequeña broma con una vieja bici que nos encontramos.



Espero que os guste.

miércoles, 9 de enero de 2013

A s'atalaia de Sant Josep (con la torre des Savinar)

La ruta de hoy nos lleva a nuestro pequeño "Everest" ibicenco, la Atalaia de Sant Josep. Sé que no es nada comparado con otras montañas (sólo son 487 metros), pero aparte de las magníficas vistas que se tienen de gran parte de la isla, llegar arriba sabiendo que no se puede subir más alto en toda Ibiza tiene una pequeña componente de logro para quien lo hace. Lo cierto es que yo, que me gusta conocer la isla a fondo, tenía muy abandonada su cumbre más alta -hacía más de 25 años que no subía- y cuando W. de las Fontaines me propuso subirla, pensé que era ese día el día de probarlo.

Como mis fotos no son muy allá, y las vistas merecen mucho la pena, os recomiendo este blog en general y esta entrada en particular para disfrutarlas. De todas formas, os cuelgo aquí alguna de las que hice ese día.


La bahía de Sant Antoni y el Cap Nonó

La ruta:


Llegando a la Torre del Pirata
La ruta, descargable en el google earth aquí, no es excesivamente larga (37 km), aunque ese día salimos desde el bar Can Jordi, en la carretera de Sant Josep. Partiendo desde Ibiza, se le deben añadir al menos unos 15 km más, lo que unido a los metros de ascensión que nos esperan, la convertirian en una ruta demasiado dura. Una vez bajar de la Atalaia, la ruta nos llevará hasta el segundo punto interesante, la Torre del Pirata, en la costa de Cala d'Hort.
 
Tramos más significativos:
 
La salida desde el bar Can Jordi discurre hasta el mismo pueblo de Sant Josep, atravesando una antigua cantera de arena reconvertida en enorme finca agrícola (km 3). A continuación atravesamos el pueblo para enfilar ya la subida al techo de Eivissa. La subida tiene una primera parte tendida y muy espectacular, pues discurre por un ancho camino de tierra con unas vistas de las costas de Sant Antoni. A partir de alli, en el km 7,5 empieza la verdadera subida. Se trata de unos 3,5 km de subida continua, con un 8% de pendiente media y un 19 % de pendiente máxima, que es bastante más duro al principio que al final, lo que sin duda facilita la subida. Una vez arriba, hay que disfrutar de las vistas... Sant Antoni, Formentera, Salinas, Illes de Ponent... Creo que excepto Santa Eulalia, se ve toda la isla...
 
Una vez hemos bajado, continuaremos la ruta atravesando en perpendicular la sierra de Ses Roques Altes, para descenderla por un sendero totalmente cubierto por pinos (desde el km14,6 al km 17,1). Jamás había bajado por allí, y es un espectáculo. Está tan tapado que en muchos puntos la humedad y el musgo lo hacen resbaladizo, pero con precaución vale mucho la pena.
 
 
A partir de alli, la ruta continúa hasta la Torre des Savinar, o torre del Pirata, mítico lugar de observación del imponente islote de Es Vedrá. También allí habrá que disfrutar de sus acantilados y de sus vistas.
 
 
 
 
Y por último -esta ruta tiene de todo- nos acercaremos a Es Cubells para descubrir la última sorpresa de la jornada. Justo en el km 25 atravesamos un viñedo recientemente plantado (de hecho en las imágenes del google earth no aparece) tan grande como espectacularmente cuidado. Además tuvimos la suerte de encontrarnos a su propietario, quien nos explicó hasta el tipo de vides que tenía sembrados. Muy recomendable pasar por allí. En septiembre, cuando las parras estén en pleno apogeo, no se me olvidará repetir por allí. Os dejo algunas fotos del viñedo y en general de la ruta.
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Espero que os guste.