lunes, 24 de febrero de 2014

Equipo Reynolds


Cuando yo era un niño sólo existían dos cosas que me pegasen al televisor: "Estudio Estadio" y la "Vuelta ciclista a España". A mis hermanos y a mí nos encantaba seguir los resúmenes de las etapas que cada día, en horario de máxima audiencia, completaban el telediario de la única cadena que existía.

Perico Delgado


Y nuestro equipo favorito -y el de casi todos los niños de mi edad- era el equipo Reynolds quien con Gorospe, Arroyo, Aja, Arnaud y el gran José Luis Laguía, nos hacían imaginar que éramos como ellos... poco después Perico Delgado nos enseño la magia de la montaña más eléctrica e Induráin nos malacostumbró a creer que la victoria es lo normal, pero la semilla -al menos en mi caso- ya estaba puesta de antes... Recuerdo que en casa teníamos un pelotón entero hecho de chapas con las caras de los ciclistas pegadas por nosotros (que no se de donde carajo sacábamos) con las que hacíamos todo tipo de vueltas ciclistas por el pasillo de nuestra casa, donde las sillas del comedor eran las metas volantes y los sofás hacían de puertos de montaña...

Así que - treinta años después- mientras creaba un grupo de whatsapp para quedar con mi hermano y con W. de les Fontaines para salir a probar en bici, pensé: ¿cómo le llamo yo a este grupo? Y de forma natural me salió: Equipo Reynolds. Así nació mi equipo Reynolds... Poco a poco se han ido incorporando más y más personas formando un magnífico, heterogéneo y sobre todo divertidísimo grupo a quienes esto de recorrer Ibiza en bici nos ha convertido, ya, en amigos. Así que hoy quiero dedicar esta entrada al Equipo Reynolds, al original tambien, pero sobre todo al mío: Chicos, nos quedan muchas rutas aún.

Y lo quiero hacer con la ruta más diferente que hemos hecho, tan diferente que es la única hasta hoy que no rueda por encima de la isla de Ibiza. A pesar del nombre del blog, un día nos fuimos a rodar fuera de nuestra isla. Cruzamos el paso de Es Freus, que más que separar une a Ibiza con Formentera, y pasamos un día increíblemente divertido disfrutando de la belleza inigualable de nuestra vecina isla. La ruta que llevábamos pensada no la pudimos completar por que nuestro GPS nos dejó colgados nada más empezar y por tanto tuvimos que improvisar mucho pero la cuelgo aquí para quien la quiera seguir. 

Formentera



Al fondo Es Vedrà.
Salinas al atardecer.
A diferencia de todas las otras rutas, esta no la comento por que como digo no pudimos seguirla. Espero poder hacerla en poco tiempo y así poderos dar mis impresiones. Lo que sí tengo claro es que se puede hacer completa, por que está "comprobada" por unos colegas bikers formenterenses. En la ruta se rodean los dos "estanys", se visitan la torre de "sa gavina",  la torre des Cap de Berbería con su faro, la Mola, s'estufador (la subida más dura de toda la ruta), Cala Saona, la playas de Mitjorn, el pueblo del Pilar, el Camí Romà, la zona de Es Pujols, Punta Prima... en definitiva, 70 km. para darle la vuelta a una isla mágica que no os dejará indiferentes. Seguramente tendremos que parar a "repostar" en algún restaurante, pero eso tampoco debería ser un problema. Esta ruta se merece dedicarle un día entero...

Por último, y a modo de presentación de mi gran equipo Reynolds, me aprovecharé del trabajo de nuestro "técnico audiovisual" y os dejo dos videos y algunas fotos de nuestras andanzas.

Espero que os guste.















domingo, 2 de febrero de 2014

Al Vall de Benimussa (para la Cadena Ser)

Vall de Benimussa. Alli abajo está el Pou de Benimussa.
Pues como se puede ver por el título de la ruta, he sido invitado por cuarta vez a colaborar con Marga Vives y Joan Carles Palos en la sección Fita a Fita, dentro del programa "A vivir que son dos días Baleares". De verdad que es un auténtico placer conducirlos -y con ellos a sus oyentes- por los distintos enclaves de la isla. Ver como un programa de radio emitido para todas las Baleares se fija tan a menudo en nuestra geografía, etnografía, paisajes y costumbres y quiere darlo a conocer al resto de las islas, y lo hace a través de mi blog, es algo que me enorgullece. 


Vall de Benimussa en enero
Y esta vez se me ocurrió rodar por un lugar que, a pesar de estar a mano de todos, me da que es de los lugares más desconocidos para la mayoría de ibicencos. El valle de Benimussa, con este nombre de origen tan evidentemente arábigo, se encuentra situado en un imaginario triángulo formado por Sant Josep, Sant Antoni y Sant Rafel en cada uno de sus vértices. Lo separa de la ciudad de Ibiza "tan solo" la Serra Grossa. Esto ha hecho que los caminos principales de conexión de Vila con estos lugares (hoy ya carreteras), tuviesen obligatoriamente que esquivar los imponentes montes de Sa Serra Grossa y de esta forma, dejar inédito el valle que hoy visitamos. Por esta razón -creo yo- se ha mantenido increíblemente desvinculado a toda la fiebre constructiva -destructiva diría yo-. No es fácil encontrar un espacio tan amplio en el que no haya un solo supermercado, restaurante o tiendecita. Y tampoco he visto jamás una sola fotografía turística, poster o postal en el que se utilizase el valle como reclamo... en el fondo, mejor.

En definitiva, y pese a no existir oficialmente -el Ajuntament de Sant Josep no tiene reconocidas la Vendas administrativamente- Benimussa conserva una personalidad diferenciada gracias a su aislamiento geográfico y a su singular carácter paisajístico. Esta singularidad fue reconocida por la Ley de Espacios Naturales del Parlament de les Illes Balears declarándola hace unos cuantos años Área Natural de Especial Interés. 

Un rincón
Así que en el valle se puede pasar un magnífico día de bici en familia siguiendo esta ruta, (15 km y solo 300 m de desnivel) o si a uno le va un poco más eso de subir y bajar, esta otra... (23 km y algo más de 800 m de desnivel). En ambas descubriremos un sitio rodeado de algunos de los montes más altos de la isla, cubiertos de pinos, pisaremos una tierra roja, fértil, repleta de higueras, algarrobos y almendros, tierra sostenida para su aprovechamiento por paredes de piedra seca, veremos algunas de las casas payesas mejor conservadas de la isla (Can Benet, Can Xesc Nebot, Cas Costes...) y también visitaremos pozos y fuentes. Entre estas, el Pou den Benet y el Pou de Benimussa, centro geométrico del valle, e inicio del Torrent des Regueró -que si lo siguiésemos nos dejaría en la mismísima playa de Sant Antoni de Portmany, y del Torrent des Jondal, que acaba en la playa del mismo nombre.

También nos pararemos en Can Xinxó, casa payesa ya casi derruida, cuyo emplazamiento no os dejará indiferentes. Vale la pena pararse y ver desde allí todo el valle que acabamos de recorrer.



Os dejo unas fotos más. 

Espero que os guste.




Can Xinxó

Horno de Can Xinxó.

Detalle de Can Xinxó


Geometría rural

Casi de noche

jueves, 21 de noviembre de 2013

Fuentes y Minas para Fita a Fita (Cadena SER)



A Morna y s'Argentera.

Por tercera vez he sido invitado a colaborar con Joan Carles Palos y Marga Vives en su sección Fita a Fita de la Cadena SER. Esta tercera colaboración ha consistido en una ruta circular y muy familiar, como ellos siempre me piden, para poder disfrutar de un paseo en bici que tenga algún atractivo especial. Así que se me ocurrió darle la vuelta al Vall de Morna, que casi sin darnos cuenta tiene un montón de cosas para ver. Espero que cuando hayáis acabado de leer esta entrada, o mejor aún, hayáis acabado de rodarla, estéis de acuerdo conmigo. Si os interesa, la entrevista la podéis escuchar aquí.

La ruta:

La ruta de hoy es mucho más corta de lo normal, con el fin de poderla hacer casi casi en familia. Se trata de recorrer 22 kilómetros y tan solo 325 metros de desnivel, que podremos hacer en no más de dos horas. Eso sí, si consigo engancharos estaréis más tiempo, por que habrá que ir parando repetidas veces en todos los rincones que aquí os quiero mostrar. Como siempre, la ruta te la puedes descargar aquí.

Partiremos de las pistas deportivas de Santa Eulalia en dirección a Morna. Se trata de una zona geográfica localizada en la parte noreste de la isla de Ibiza, abierta al mar por el mismo pueblo de donde partimos y por la costa de Es Figueral, y cerrada al norte por "Els Amunts", una imponente masa montañosa, y al este y al oeste por unas pequeñas formaciones montañosas -el Puig de S'Argentera y el Puig de Parella- que dejan este valle totalmente encuadrado. Se trata de un valle con gran parte de su superficie dedicada a la agricultura ya sea en pequeñas fincas familiares o incluso en alguna finca de mayor tamaño y más profesionalizada. Esto le da a este lugar un paisaje -como todas las zonas agrícolas- de aspecto muy variable según la época del año en la que nos encontremos. 

Rebosadero de la Font d'Atzaró





Tramos más significativos:

Esta ruta circula por la venda de Morna, y también por una parte de las vendas de Balafi y de Atzaró. Si os interesa, os aconsejo leer lo que es exactamente una venda, pues es una unidad territorial que no conozco que exista en otros lugares aparte de Ibiza y Formentera. Tiene cinco puntos de interés principales, además de lo que es la ruta en sí, que toda ella es una delicia. Os los voy presentando en el mismo orden en que nos los vamos encontrando:

-Font de Parella. Desde la salida hasta la fuente tan solo hay 3 kms, y todos discurren por un llano dedicado prácticamente en exclusiva a cultivos. La fuente se encuentra rodeada de palmeras muy bien cuidadas, y aunque no tiene agua siempre, en el rincón se respira frescor en cualquier época del año.



Font de Parella


-Font d'Atzaró. Continuaremos la ruta hasta el km 5,50 en el que tras una pequeña subida -desde donde se ve perfectamente el valle que vamos a rodear- tendremos que dejar nuestro camino a mano derecha y visitar este sistema de riego que parte de la fuente, pero preside un depósito escalonado de agua y un "safareig" cuyo rebosadero se encauza para dirigirlo a la zona de riego. El conjunto de todo ello se puede observar en varias de las fotos que incorporo aquí. 

Font d'Atzaró

-
¿Dónde está el Norte?

-Can Toni Sa Font (o es racó de Morna): Solo el camino para llegar ya nos indica que estamos en un lugar diferente. Nos hemos atrevido a adentrarnos unos centenares de metros en "Es Amunts" y la vegetación, la humedad y el paisaje nos lo recuerdan... En los manuales de supervivencia se explica una forma de orientarse: miras un árbol y mirando su tronco, allí donde nace el musgo indica el norte. Hasta ese día no lo había visto con tanta claridad (km 8.2)


Can Toni Sa Font


-N'Espanya: Se conoce con este nombre al olivo más espectacular que yo he visto. Catalogado y protegido como árbol singular, este árbol milenario tiene un perímetro en su tronco de más de 11 metros. He leído por ahí que es el más grande de España... no sé si es cierto o no, pero uno se ve pequeñito a su lado (Km 11,5)




-Ses mines de s'Argentera (Km 16,7): Continuando la ruta marcada llegaremos a un pequeño bosque en el que podremos ver unos barracones de piedra sin techo, canalizaciones de agua abandonadas y dos torres (realmente son chimeneas) de unos 40 metros de altura que aún se mantienen de pie. No son más que los restos de las minas de s'Argentera que, abandonadas en 1909, fueron uno de los motores económicos de la isla junto con la explotación de las salinas en el siglo XIX -todo lo demás era agricultura-. La inundación de sus galerías más productivas debido al nivel freático obligó a su cierre. De ellas se extraía básicamente plomo y muy poquíta plata, y aún así, se le llamaba S'Argentera (los ibicencos somos muy optimistas).

Canalización de agua en Ses Mines
Can Toni Sa Font
A partir de aquí un ligero paseo por los caminos marcados, que circulan paralelos al torrente de S'Argentera nos devolverán a nuestro lugar de partida.

Os dejo unas cuantas fotos más de las que tomé ese día.

Espero que os guste. 














Rebosadero


Ses Mines
Font de Parella

Ses mines


Chimenea principal






Pozo minero

En la Font d'Atzaró

"Safareig" o Alberca



"Safareig" en la Font d'Atzaró


domingo, 10 de noviembre de 2013

Al Infierno (dedicado a los VilaBikers)

Como digo en mis primeras entradas yo empecé en esto de la bici hace muy poco. Aunque sé que en realidad lo hice un año antes, el mismo día que mi hermano empezó... Por motivos personales yo en esos momentos no tenía el tiempo necesario para poder acompañarle, pero desde su primer día, cuando nos veíamos y él había hecho una ruta siempre le preguntaba por dónde habían ido y, en general, cómo había salido todo. Él grababa sus rutas usando una de las muchas aplicaciones que permiten luego verlas en internet y yo me pasaba mucho tiempo mirando por dónde habían estado rodando. En ese momento no era consciente -y creo que ni siquiera pensaba que yo fuese a empezar también algún día-  pero ahora se me antoja cuando menos curioso el interés que despertaban en mí sus salidas...

Y él rodaba de la mano de un divertidísimo grupo de amigos que dedican gran parte de su poco tiempo libre a esto de la bici de montaña y a recorrer la infinidad de caminos que pueblan nuestra querida isla de Ibiza: los Vilabikers. Antes de conocerles personalmente sabía de ellos sus nombres y algunas anécdotas de todo lo que me iba contando mi hermano.

Así que un día, cuando se me ocurrió probar, de forma natural me puse en sus manos... Me prestaron una bici (gracias Juanfran), unos zapatillas y un casco y allí que me fui. Esos días había nevado en Ibiza -evidentemente no pasa muy a menudo- y se les ocurrió llevarme a uno de los puntos más altos y exigentes que hay por aquí, un lugar conocido por los aficionados a la bici como "el infierno" (aunque en realidad se llama el Puig des Merlet) 
A media subida. Al fondo se ve Ibiza.

A mí allí arriba sólo me subió el orgullo y el no querer molestar por que casi me da algo. Tras pasar uno de los peores ratos que recuerdo, una vez arriba me pude recuperar y seguimos la ruta hasta la bahía de Sant Antoni... No sé cómo explicarlo... Ahora no me parece tanto, pero cuando me ví allí pensé que tendrían preparado algún vehículo para bajar de nuevo a nuestro lugar de partida. Al final, cuando llegamos de nuevo a Ibiza tenía una sensación de "éxtasis" que no sé explicar.

Una vista de "el infierno"
Después de ese día, vinieron algunas rutas más, pero no demasiadas por un tema de horarios, y sé que nunca les he dicho jamás lo agradecido que les estoy por lo bien que me hicieron sentir en las rutas que compartí con ellos. Así que he pensado hacerlo dedicándoles esta entrada, con una ruta prácticamente calcada a la que hicimos aquel primer día. Si alguien se decide a empezar, puede contactar con ellos. Seguro que se sentirá como en casa. Aunque le daré un consejo: si hace poco que ha nevado, mejor si deja pasar unos días... Mateo, Juanfran, Paco, Manu y los demás...¡¡¡Va por vosotros, VilaBikers!!!


La ruta:

La ruta, que te puedes descargar aquí, parte de Ibiza y atraviesa Sa Serra Grossa, conjunto montañoso que cierra el municipio de Ibiza por el Noroeste. Cuando se llega a la cima del infierno, es prácticamente un descenso hasta Sant Antoni de Portmany. Aproveché para visitar la capilla que se encuentra en la Atalaia de Sant Antoni (esto es añadido a lo que aquel día hicimos) para luego bajar de nuevo a nuestro punto de partida atravesando el pequeño pueblo de Sant Rafel. En total son 46 km con unos 750 metros de desnivel, casi todos ellos concentrados en la subida al infierno.

Tramos más significativos:

La bahía de Sant Antoni, inusualmente nevada
Partimos desde Ibiza en dirección a Sant Jordi para meternos en cuanto podamos en el torrente que pasa por detrás del campo de fútbol. Desde el mismo instante en el que estás dentro del torrente, que es perfectamente transitable, el camino empieza ya a picar para arriba. De hecho, durante los próximos 7 kms no hay prácticamente descanso hasta la cima del infierno. Si bien es cierto que el ascenso no da descansos, también lo es que el camino es bueno y es de esas ascensiones que cada uno a su ritmo se pueden hacer bien. Si el día es claro, las vistas de Ibiza, Playa den Bossa y Formentera son alucinantes.

Una vez arriba se baja en dirección a Sant Antoni por el camino marcado en la ruta, recientemente arreglado y más transitable que el primer día que yo lo bajé. Se trata de una bajada sencilla y que en poco más de media hora de descenso casi continuo nos deja en la bahía de Sant Antoni de Portmany. El día que fui por primera vez había más nieve en la arena de la playa que en lo alto del infierno, lo que me hizo pensar que igual nos podíamos haber ahorrado aquel "infierno"...
En la cima del infierno, otro día.

La ruta continúa con un ascenso a la Atalaia de Sant Antoni para volver a bajar por el mismo camino y después dirigirnos -por un antiguo camino que se ha convertido en vital para los bikers isleños (te evita tener que bajar por la carretera de Sant Antoni)- hasta Sant Rafel. Allí ya se puede bajar por donde lo hemos hecho en otras rutas, aunque yo he elegido retorcer un poco el rumbo para zigzaguear algo más por un camino que te regala una bonita vista del "pla de Vila" (del km 36 al km 40).

El resto es ya un comodísimo descenso hasta nuestro punto de partida, desde donde habremos recorrido los 46 km en no más de 4 horas.

Espero que os guste.






Qué frío hacía ese día.

dejando huella

domingo, 22 de septiembre de 2013

Por la costa norte (dedicada a mi primo Javi, todo voluntad, pasión y optimismo)

Tengo muchos amigos que -prácticamente- no han tenido ninguna relación con sus primos. En mi caso, no sólo no es así, sino que es todo lo contrario. Entiendo que gracias a mis padres y sus hermanos -quienes procuraron que desde pequeños todos sus hijos tuviesemos una relación muy estrecha- siempre he considerado a mis primos como mis primeros amigos, mis primeros confidentes, mis primeros compañeros y siempre, siempre, un punto de apoyo. Es evidente que la vida de cada uno nos va "alejando", pero también lo es que cuando por algún motivo nos juntamos, "parece que fue ayer" cuando jugábamos al fútbol, a montar en bici o a animar a nuestra querida y desaparecida S.D. Ibiza. 

Sin ninguna intención de poner a unos por encima de otros, el especial caso de mi primo Javi -con su minusvalía con la que todos sus primos aprendimos a convivir, sin que supusiese impedimento alguno para que fuese, así sin más, uno más entre todos- su especial caso decía, me ha hecho pensar mucho desde que voy en bici. Él no me puede acompañar, y sé cierto que si pudiese lo haría. Así que muchísimas veces que tomo una fotografía (una de sus grandes pasiones), asomo la cabeza por algún acantilado, bajo una trialera por el bosque o subo a alguna cima para apreciar la vista que desde abajo se intuye y desde arriba se disfruta, lo hago pensando en cómo se lo voy a explicar a través de este blog por que sé que lo va a disfrutar como si fuese en primera persona.  

Y entre todas las rutas que he hecho, esta es la que más me apetece dedicarle, pues es con mucha diferencia la más agreste, impracticable y diferente que he hecho hasta el momento. Así que, Javi, esta va por tí.

S'illa den Calders.


La ruta de hoy nos lleva por gran parte del arco norte de la costa ibicenca. La hice acompañado por W. de les Fontaines, compañero de muchas otras rutas, y aunque en principio estuve a punto de recorrerla yo solo, recomiendo no hacerla sin compañía, puesto que tiene algunos tramos complicados y muy aislados que en caso de sufrir algún percance nos podría complicar mucho el día...

Vamos a pasar en su trayecto por zonas costeras acantiladas, playas, bosques desgraciadamente calcinados, duras cuestas descarnadas y algún vertiginoso descenso, que requerirá seguramente pie a tierra en algún punto. Creo poder decir que -de todas las rutas que tengo aquí publicadas- esta es la que más me ha impresionado... la costa norte de la isla es tan virgen, tan agreste y tan desconocida para mí (y para la mayoría de ibicencos) que tuvimos que pararnos casi a cada kilómetro para poder disfrutar de las novedades que nos iban apareciendo. Por tanto, hoy no me atrevo a decir en cuanto tiempo se puede hacer esta ruta, puesto que sin ser demasiado larga en kilometraje, las paradas para tomar fotografías, asomarse a los acantilados o simplemente disfrutar de las vistas alargarán seguro nuestro trayecto.

La ruta:

Un tramo de la subida desde s'illa den Calders
La ruta parte de las pistas deportivas de Sant Miquel de Balansat, a medio camino entre este pueblo y su vecino Sant Joan de Labritja. Allí podremos dejar el coche y cómodamente partir por los caminos marcados en la ruta que, como siempre, puedes consultar, seguir y descargar aquí. Sólo son 34 kilómetros, eso sí, con 900 metros de desnivel acumulado, que la convierten en una de las más exigentes que yo he hecho. Como he dicho, pasaremos por las playas de Portinatx y S'illot des Renclí, S'illa den Calders, Cala Xuclà, Cala Xarraca y desde lejos, tendremos unas magníficas vistas de Benirrás y de Es Port de Sant Miquel.


Tramos más significativos:

Los primeros 8 kilómetros de ruta son de subida, inicialmente muy suave y al final bastante exigente. Alcanzaremos los 336 metros de altura, que serán el punto más alto de la ruta. Desde allí, se nos abre una espectacular vista a gran parte de las montañas que recorren toda la zona norte de Ibiza. 

A partir de allí, un descenso de más de 12 km. por caminos espectaculares nos hará pasar primero por Portinatx y después por Cala Xarraca. Como he dicho antes, las sorpresas durante la ruta son continuas... El faro des Moscarter, sa Cala den Serra, s'illot des Renclí, es Canaret... Supongo que es mejor que sigas la ruta tú mismo y lo vayas descubriendo.

Es canaret
S'illot des Renclí

Desde el kilómetro 20 hasta el 25 tendremos que salir primero de Xarraca (con algo de exigencia) para bajar de nuevo al nivel del mar justo en frente de s'illa den Calders, espectacular islote pegado a la costa y que para mí, hasta ese día, era completamente desconocido.


Al fin arriba.
A partir de allí, y hasta el kilómetro 27, viene el punto más exigente del día. La ruta se pone perpendicular a la costa, y recuerdo ir por el camino viendo a mi espalda el mar, a mi derecha un acantilado y a mi izquierda y mi frente una cuerda de montañas que sabía seguro que había que atravesar sin saber muy bien por donde. El camino va ganando altura con 5 curvas de herradura con pendientes del 17%, mucha piedra suelta y mucha regata... Cuando llegas arriba y miras hacia atrás la vista es alucinante...

Alucinante descenso hasta Portinatx.


A partir de allí un nuevo descenso hasta Benirrás, y la salida de la playa en dirección al puerto de San Miquel, que sin ser demasiado dura, se nos hizo muy larga por el cansancio acumulado y el calor que ese día apretaba fuerte. 

Espero que os guste. 

martes, 9 de julio de 2013

A ses illes de Ponent (para la Cadena SER)

Pues por segunda vez he tenido la suerte de ser invitado al programa "A vivir que son dos días Baleares", que en su sección Fita a Fita recorre las islas Baleares por rutas de senderismo -principalmente- y últimamente también en bicicleta. Marga Vives y Joan Carles Palos, conductores del programa y de la sección respectivamente, me pidieron que les hiciese de guía en una ruta con dos condiciones: poderse tomar un buen baño en alguna de nuestras calas y que se tratase de una ruta mínimamente "familiar"... El enlace a la entrevista lo tenéis aquí:

La ruta:

Elegí un tramo de la costa de la parte oeste de la isla por diversos motivos. Primero por que se trata de uno de los más vírgenes que hay en todo el litoral -probablemente la costa norte lo sea más, pero no es fácilmente transitable para una ruta que quiere ser familiar-. En segundo lugar, por la presencia permanente a nuestra izquierda, durante el tramo que discurre por la costa, de "ses illes de Ponent", que le dan al paisaje una pincelada única y por último, por que podemos aprovechar para visitar la torre den Rovira, una de las torres de defensa y vigía con un angulo de observación más amplio de todo nuestro litoral. 

Torre den Rovira

Como siempre, os dejo la ruta aquí.

Tramos más significativos:

Partiremos del pequeño y encantador pueblo de Sant Agustí des Vedrà. Su plaza, presidida por la iglesia, puede ser un magnífico punto de encuentro para todos los que quieran venir a rodar. 
Cala Compte
Desde allí no es fácil ver la costa a la que nos dirigimos pues nos la tapan el "puig de s'avenc" y el "puig den Marc" que si bien podríamos subir y bajar, esto quedaría fuera de un ruta como la que hoy planteo. Por tanto, lo que hoy propongo es esquivarlos por el sur a través de una serie de caminos rurales que tienen un encanto muy especial. Este tramo nos ocupará los primeros 4,6 km, que además son los que tienen prácticamente todo el poco desnivel que hoy vamos a superar.


Illa des bosc y al fondo Sa Conillera

Un rincón
A continuación un inevitable tramo de carretera de poco más de un kilómetro nos llevará al inicio de una serie de caminos y pistas forestales que, durante más de 7 kilómetros -casi siempre en descenso- nos dejarán ya en "es cap de s'embarcador", inicio del tramo costero que recorrerá todas las Platges de Compte, Cala Roja y Cala Bassa.

Este tramo costero -que nos ocupará unos 4,5 km- discurre de forma paralela a la costa y en muchos puntos no se separa del mar más de 3 metros. Como he dicho, la presencia permanente a nuestra izquierda de las islas hace el trayecto más pintoresco. Os remito a mi entrada y desde allí a otros enlaces para saber más sobre ellas. También conviene fijarse en los recovecos de la costa, pues está sembrada de casetas-varadero, la mayoría de ellas de inverosímiles ubicaciones.

La ruta marcada finalmente se aleja de la costa para adentrarse de nuevo en la isla e ir a buscar, a través de otra serie diferente de caminos, nuestro destino final. De nuevo esquivamos las pequeñas elevaciones que nos separan de Sant Agustí, ahora por su lado norte.

Detalle de Cala Bassa

Casetas de pescadores
La llegada al pueblo y a su plaza seguro que nos da un respiro, bien sea en forma de sombra, bien de bar donde refrescarse del calor que seguro aprieta ya tras algo más de 2 horas de ruta.

Espero que os guste.

Más casetas