sábado, 23 de febrero de 2013

A las costas de San Carlos y Santa Eulalia

      La ruta de hoy es la segunda de las que publico que no empieza desde Ibiza ciudad, sino que lo hace desde el antiguo bar "los Cazadores". El motivo, como siempre, es adaptar la ruta a una cantidad de kilómetros y de horas que la hagan accesible a nuestras posibilidades.

      En esta ocasión nuestras pedaladas nos llevan a la costa este de la isla -como si quisiésemos evitar las montañas dels Amunts- y llegando a la costa a la altura de la playa de Es Figueral para desde allí y en dirección sur intentar ir lo más pegado a la costa posible hasta llegar a Santa Eulalia. Viendo la ruta en el Google Earth, llama la atención lo cerca que se pasa en algunas zonas del mar, pues en ocasiones nuestras ruedas pueden pisar el mar en alguna playa.

La ruta:
 
La ruta, que como siempre te puedes descargar aquí, tiene 44 km y en total unos 520 metros de desnivel, que sin ser gran cosa -al ir por la costa es bastante "plana"- tiene muchos de estos metros acumulados en solo dos puntos: la salida de Es Figueral y la salida de Cala Mastella. El resto, es una ruta muy rodadora y sencilla, que combina caminos interiores, senderos por el bosque, algún tramo por la arena de la playa -sólo es posible hacerlo durante el invierno- y finalmente un tramo muy urbano por zonas evidentemente turísticas como Es Canar o el paseo marítimo y puerto deportivo de Santa Eulalia. Estos tramos tienen poco del carácter rural o natural que intento siempre imprimir a mis rutas; pero en pleno mes de febrero bien parece que discurre por el Far West... Algún día nuestros políticos puede ser que consigan la tan ansiada desestacionalización de nuestros visitantes y tenga que cambiar este redactado, pero a día de hoy es así.
 
Tramos más significativos:
 
Hasta el km 8.8 la ruta copia exactamente otras como la que nos llevó al valle de Morna. A partir de allí, un tramo completamente nuevo (para mí) nos llevará por una sucesión caminos y senderos, cruzando el asfalto para evitarlo en lo posible, hasta el km 18.3 en donde nos daremos de cara contra el mar... El acantilado que separa la playa de Aigües Blanques con la de Es Figueral será nuestro primer contacto con un mar que -ya casi permanentemente- nos acompañará el resto de la ruta a nuestra izquierda.
 

Entre Es Figueral y Aigues Blanques. Al fondo el cabo de Punta Grossa.
Una vez hayamos llegado a la arena de la playa, habrá que atravesar el Club Cala Blanca para buscar un camino que rodea la montaña que tenemos ante nosotros, el Puig den Mateu. Es esta la primera subida dura (la más dura de la ruta de hecho), que requiere un desarrollo ágil. Eso si, una vez arriba, un divertidísimo, sencillo y rápido descenso nos llevará de nuevo al mar, esta vez a la zona de Es Pou des Lleó. En este punto el contraste del rojo de la tierra con el azul del mar y un frente marítimo repleto de sabinas y pinos retorcidos por el Levante son realmente espectaculares. Por si fuese poco tenemos ante nosotros la isla de Tagomago, con su perfil en forma de ballena...

Pou des Lleó. Y al fondo Tagomago.

 Cuando salimos de Es Pou des Lleó, justo en el km 22.8, podemos elegir cambiar la ruta marcada y asomarnos a torre den Valls siguiendo el camino a nuestra izquierda. Se le añaden a la ruta unos 8 kms y una vista de Tagomago como no hay. Desde la isla de Ibiza no se puede estar más cerca de ella.

Pero en nuestra ruta no fuimos hasta allí, si no que seguimos de frente por un camino muy estrecho y espectacularmente rodeado de tierras rojas cultivadas que nos deja en Cala Boix, justo al otro lado de la imponente Punta Prima. Esta playa es muy conocida por su arena, muchísimo más oscura que en el resto de la isla.


El color de la tierra en esta zona es espectacular.


 



 A continuación, la ruta pasará por la pequeña y espectacular Cala Mastella, y nos enfrentaremos ahora a la segunda rampa exigente -aunque menos que la anterior-. Esquivaremos Cala Llenya y a continuación atravesamos la familiar playa de Cala Nova. En verano es, sin duda, una de las más recomendables de la isla. Allí nos paramos a desayunar y a disfrutar de las vistas de una playa desierta.
 
El descanso lo hicimos en Cala Nova, espectacular playa muy cercana a Santa Eulalia.


A partir de allí empieza la parte más "urbana" de la ruta. Si que me gustaría destacar que en el km 31 lo que tenemos a nuestra izquierda ya no es el mar, sino un acueducto romano que, incomprensiblemente y en un ejemplo más de lo que los ibicencos hemos sido capaces de destrozar, sirve de apoyo a la parte trasera del hotel S'Argamassa, quien además del nombre, le robó el espacio y lo integró en sus muros... Sin palabras.
 
 
Por último atravesaremos Cala Pada, el pueblo de Santa Eulalia y su río para desde allí, abandonar ya la costa y dirigirnos a buscar nuestro coche allí donde unas cuatro horas antes lo habíamos dejamos. 
 
 
Espero que os guste.

miércoles, 6 de febrero de 2013

A Cala d'Aubarca

La ruta de hoy nos lleva a Cala d'Aubarca, lugar que siempre me ha llamado la atención por varias cosas.
En primer lugar por su nombre. Para mí una cala tiene que ser pequeña y más bien recogida, y en este lugar nada es pequeño; ni la bajada, ni los acantilados, ni el tamaño de las rocas desprendidas, ni la sensación de lugar infinitamente inabarcable ni, por supuesto, la subida de vuelta a la "civilización".
Al fondo el Cap d'Aubarca. En su cima se
 encuentran las mágicas Torres den Lluc.
Otra de las cosas que siempre me ha gustado de esta zona es el misterioso encanto que desprende uno de los lugares más inexplicables que se pueden visitar en la isla de Ibiza, las torres den Lluc. Aunque en esta ruta no pasamos por ellas -algún día llegaremos hasta allí y les dedicaré una entrada especial- por que requieren un recorrido diferente y es demasiado largo y exigente para hacerlo todo de una vez. 
Enmarcada entre el Cap d'Aubarca y el Cap de Rubió, se trata de un espectacular acantilado cubierto -allí donde hay un palmo de tierra- por verdísimos pinos que contrastan, o mejor dicho, complementan el intenso azul de un mar que, como casi por toda la costa norte de la isla, no encuentra otra cosa que paredes de piedra verticales que le limitan el paso. Lo que antiguamente debía ser la zona de playa se encuentra casi en su totalidad cubierta de rocas que se han ido desprendiendo en un largo, lento e imparable proceso de erosión.

La cala ha desaparecido por las rocas que se van desprendiendo.

Igual que he hecho en otras entradas, os recomiendo los enlaces Ibiza 5 Sentidos y IBIZA-EIVISSA para encontrar más y mejor información. Yo voy a lo mío, que es contaros la ruta que nos lleva hasta allí...

La ruta:

La ruta, descargable como siempre aquí, es una ruta larga pero asequible. Aunque nuestro destino es la cala, a ella no vamos a bajar, pues su descenso en bicicleta es para mí práctimente imposible. Nos conformamos con llegar a los acantilados que la protegen. En total son unos 47 km. aunque hay varias opciones para acortarla si esto fuese demasiado. La opción más sencilla para recortarla es empezar y acabar en Santa Gertrudis, pues la ruta pasa por allí tanto a la ida como a la vuelta. De esta forma se le quitan seguro más de 18 km, lo que la hace muchísimo más asequible. No tiene tampoco unos desniveles muy elevados, aunque a cambio tiene una rampa de esas que sabes que no conseguirás subir jamás por mucho que lo intentes... Justo en el km 25 hay que subir 500 metros de un camino malísimo con una pendiente del 12% que nos costó subir incluso caminando... Eso sí, la bajada por el otro lado es espectacular, así que bien vale la pena el esfuerzo.

Nuestra ruta, completa desde Ibiza ciudad, nos llevó casi cuatro horas.

Tramos más significativos:

Empiezo a contar desde Santa Gertrudis, pues la llegada hasta allí por "el camí des corralassos" está ya explicada en varias entradas anteriores. Una vez en Santa Gertrudis (km 9), la ruta va ganando altura por la zona de Es Pla Roig, dejando siempre a nuestra izquierda el Puig des Fornou -que separa Santa Gertrudis de Sant Mateu- hasta pasar muy cerca del nacimiento del Río de Santa Eulalia (lugar que misteriosamente es prácticamente desconocido para gran parte de los ibicencos). Esto nos llevará a salir a la carretera en el km 16,3.
A partir de allí abandonaremos la carretera en el km 17,7 para subir una dura rampa asfaltada y a media subida descender una trialera que nos dejará encarados ya al pla de Sant Mateu, que dejaremos a nuestra izquierda para subir ya hacia la Cala d'Aubarca.
Los kilómetros del 22 al 25 son espectaculares... Discurren paralelos a la Cala de Aubarca, que se intuye abajo del espectacular acantilado. Se trata de una sucesión de caminos, bosques, fincas cultivadas y un paso por un antiquísimo pozo que nos dejaran justo al pie de la "rampa imposible". Allí, cada uno puede intentar subir a su ritmo. Yo he pasado dos veces por allí, y no creo que haya pasado de 100 metros. Eso sí, arriba del todo te encuentras con esto:
Espectacular casa payesa en la cima del Puig des Mossons.

Se trata de una preciosa casa payesa, antigua pero perfectamente reformada, con unas vistas espectaculares. ¡¡¡Hay algún punto de la zona en la que se ve la cima de Es Vedrá, que está situado exactamente al otro lado de la isla!!! Allí creo que conviene parar a descansar, por que estamos en el punto más alto de la ruta y situado prácticamente a la mitad del recorrido. Desde allí hasta Ibiza es ya todo prácticamente cuesta abajo.
A continuación, un divertidísimo descenso por el puig des Mossons nos dejará en Can Solaietes -tradicional bar de la zona norte de Ibiza- y desde allí la ruta nos lleva de vuelta, atravesando de nuevo el Pla Roig para llegar a Santa Gertrudis.

Una pequeña broma con una vieja bici que nos encontramos.



Espero que os guste.